David & Tatiana
Un plan armado a la distancia, para que nada se notara
David escribió meses antes: quería proponerle casamiento a Tatiana en Buenos Aires, y necesitaba que todo saliera perfecto sin que ella sospechara nada. Elegimos El Rosedal en su época de mayor esplendor, con las rosas recién florecidas como testigo.
Durante cuatro meses coordinamos cada detalle a la distancia — el horario, el recorrido, hasta la banda sonora del momento. Nada quedó librado al azar.


Un violinista, el instante justo, y una respuesta que no se hizo esperar
Coordinamos que un violinista estuviera tocando en el puente del parque, y que empezara la melodía justo en el momento decisivo. Con las rosas de fondo, David se arrodilló — y todo salió exactamente como lo habíamos planeado.
Después de la emoción del "sí", aprovechamos la luz dorada del atardecer para los retratos en el muelle de madera, cerrando un día que van a recordar toda la vida.



"Cuatro meses de secreto se juegan en un segundo. Estar lista para ese segundo — y que nadie se dé cuenta hasta que ya pasó — es todo mi trabajo."
